La universidad me enseñó una profesión, pero el internet me enseñó a monetizarla.

Por: Suany Martinez

Soy graduada en Comunicación Audiovisual y Publicidad. Aunque valoro profundamente mi paso por la universidad, graduarme me hizo cuestionar nuestra visión del éxito profesional. Gran parte de lo que hoy me permite generar ingresos en dólares lo aprendí de creadores, mentores y emprendedores en internet, muchos de ellos sin título. La universidad es el comienzo de nuestra formación, no el final.

Durante años nos enseñaron que un título bastaba. Pero ahí nadie te enseña a ponerle precio a tu trabajo, a negociar con clientes o a convertir tu conocimiento en ingresos. Existe una contradicción latente: aprendemos de negocios y marketing con profesores que conocen la teoría, pero que muchas veces jamás han tenido que conseguir un cliente para pagar las cuentas. Aprendemos sobre la vida profesional sin vivirla.

Mi verdadera escuela comenzó cuando busqué a quienes ya vivían la realidad que yo quería construir. Invertí en mentorías que me dieron algo invaluable: la experiencia y la perspectiva de quienes ya habían recorrido el camino.

Eso lo cambió todo. Hoy generó ingresos desde Honduras trabajando con marcas internacionales y nacionales como Moira, Herbal Essences, Neutrogena, Tigo y El Compadre, además de monetizar a través de Amazon y el marketing de afiliados.

Comprendí que las oportunidades ya no están solo en los lugares tradicionales. El mismo teléfono con el que consumes contenido puede ser tu oficina; Instagram, tu portafolio; y TikTok, tu vitrina. No necesitas millones de seguidores. Las marcas buscan talento que sepa crear, comunicar y conectar, sin importar en qué país vivan.

Por eso, el reto de nuestra generación no es solo preguntarse “¿qué voy a estudiar?”, sino también:

•⁠ ⁠¿De quién voy a aprender?
•⁠ ⁠¿Qué relaciones estoy construyendo?
•⁠ ⁠¿Qué tan bueno soy negociando?
•⁠ ⁠¿Qué estoy haciendo con lo que sé?

Un título te abre la puerta, pero tus habilidades, tus relaciones y tu capacidad para crear oportunidades son las que te llevan lejos.

No digo que no vayan a la universidad; digo que no se queden solo con ella. Estudien y prepárense. Pero también busquen mentores, conecten, equivóquense y aprendan de quienes ya están haciendo lo que ustedes sueñan hacer.

La universidad te enseña qué profesión ejercer. La vida real te enseña cómo convertirla en una oportunidad. Y hoy, más que nunca, tenemos las herramientas en nuestras manos para empezar.


Nota editorial: Las opiniones, análisis y puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad exclusiva de su autor y no necesariamente reflejan la posición ni los criterios editoriales de Mujeres & Negocios.

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